lunes 27 de agosto de 2007

Formularios web (II): Agrupación de los campos con HTML

En el primer artículo de esta serie, vimos como se codificaba cada uno de los elementos del formulario de contacto en HTML. Aun siendo totalmente funcional el formulario resultante, no es muy usable porque todos los elementos están apelotonados, sin orden ni sentido. Hay que dotar de estructura y semántica al conjunto y para ello veremos varias opciones de distribución y agrupación.

Distribución libre

La primera forma de ordenar los elementos del formulario podría ser esta: form_free_layout_unstyled.html

Simplemente ponemos un retorno de carro después de cada campo y listo. Como primera aproximación, no está mal pero no es la más acertada. De hecho, recuerda mucho a como construyen algunos usuarios de un conocido procesador de textos los saltos de página: a base de retornos de carro hasta pasar de página. Pero ambos casos tienen el mismo problema: simplemente, no funcionan.

En el caso del procesador de textos, si aumentamos o disminuimos el tamaño de letra o quitamos o añadimos contenido, tendremos que cambiar el número de retornos de carro que sirven para alcanzar la siguiente página.

En el caso de nuestro formulario, la etiqueta <br /> no tiene significado alguno dentro de la enumeración de campos. Sólo tiene como objetivo mejorar la presentación. Pero la presentación no debería ser objeto de la codificación HTML, para eso ya están las hojas de estilo CSS. Mediante HTML debemos escribir el contenido de las páginas y dotarlo de significado a través de los diferentes elementos. Así pues, esta primera opción queda descartada.

Distribución basada en tabla

Es la forma más sencilla de disponer los elementos en la plantilla y la que más prestaciones de presentación ofrece, pero también es la que menos semántica aporta al contenido y la que más marcado HTML necesita.

Es sencilla si se domina la codificación de las tablas (que no es nada fácil de aprender) pero, lamentablemente, debido a un mal uso de este elemento, es fácil asumir que esta es una técnica muy conocida porque en multitud de páginas se usan para lo que no fueron hechas: para maquetar las páginas en lugar de usarlas para mostrar datos tabulados.

Ejemplo: form_table_layout_unstyled.html

Con este ejemplo se puede observar que:

  • Cada etiqueta queda alineada con su campo asociado.
  • Aunque no se aprecie, la tabla se ajusta al contenido. Es decir, no tiene un ancho del 100% de la página.


Estas ventajas que nos aporta el uso de tablas sólo tienen fines de presentación pero, hemos dicho que de la presentación ya se ocuparían las hojas de estilo, ¿no? De lo que se trata en HTML es de dotar de significado al contenido mediante el marcado. Sin embargo, lo que hemos conseguido es esto:

  • El título del formulario se ha convertido en un encabezado de tabla.
  • Hacer trabajar más a los lectores de pantalla porque hemos aumentado el marcado.
  • La estructura se ha convertido en algo sin sentido por utilizar las celdas de la tabla como contenedores de los campos (¿qué sentido tiene poner un botón dentro de la celda de una tabla?).


Ante estas terribles circunstancias, será mejor valorar otras opciones.

Distribución basada en lista

Para dotar de significado a la codificación del formulario, se podría pensar que los campos constituyen una enumeración (y poder utilizar entonces como contenedor el elemento ul), que puede incluso determinarse un orden en la importancia de los campos (para usar el elemento ol). Otra posible idea sería considerar que tenemos que rellenar la definición que se nos da en la etiqueta (entonces podríamos escribir una lista de definiciones con los elementos dl, dd y dt).

Ejemplo: form_list_layout_unstyled.html

Con cualquiera de estas formas se dota de estructura al contenido y de cierto significado, si alguna de las metáforas tuviera fundamento. Todas me parecen algo sacadas de contexto, sobre todo la de la lista de definiciones (aunque no me he podido resistir a ponerla en el ejemplo por ser la más rebuscada). De todas maneras, veamos si hemos ganado algo respecto al anterior punto:

  • Hemos conseguido la ordenación de los campos.
  • Hay menos marcado HTML.
  • Se consigue dotar de semántica al contenido (aunque no sea la más adecuada).


Distribución basada en párrafos

Antes de explicar la siguiente propuesta, vamos a hacer un pequeño paréntesis para explicar 2 elementos que dotarán de significado al formulario.

El elemento fieldset sirve para agrupar lógicamente un grupo de campos dentro de un formulario. Por ejemplo, podríamos agrupar dentro de un fieldset los datos personales (nombre y apellidos) y dentro de otro, los datos postales (dirección, código postal, etc.), todo ello dentro de un mismo formulario:


<form action="http://www.example.com/store_info.php" method="post">
<fieldset>
<legend>Datos personales</legend>

<label for="first_name">Nombre:</label> <input type="text" id="first_name" name="first_name" value="" />
<label for="surname">Apellidos:</label> <input type="text" id="surname" name="surname" value="" />
...
</fieldset>

<fieldset>
<legend>Datos postales</legend>

<label for="address">Dirección:</label> <input type="text" id="address" name="address" value="" />
<label for="city">Población:</label> <input type="text" id="city" name="city" value="" />
...
</fieldset>

<fieldset>
<input type="submit" name="send" value="Enviar" />
</fieldset>
</form>


Aunque con el ejemplo ya se puede intuir el uso del elemento legend, vamos a explicarlo un poco más en detalle. Con este elemento se etiqueta a un grupo de campos, se describe la función lógica de ese conjunto de datos.

Como hemos visto, sólo con el uso de estos elementos ya se dota de cierta estructura al contenido pero todavía es necesario utilizar elementos de bloque para dar estructura a cada uno de los campos. Para ello, vamos a ver como queda utilizando párrafos: form_paragraph_layout_unstyled.html

  • Hemos cambiado el encabezado h1 por el uso del elemento legend, con lo que hemos dotado de más semántica al título del formulario. De rebote, también hemos mejorado la accesibilidad ya que los lectores de pantalla podrán describir mejor los campos del formulario.
  • Hemos conseguido ordenar los campos para que sea más fácil rellenarlos.
  • El marcado HTML no puede ser más simple ni reducido y, a la vez, no puede tener más semántica.


¿Acaso ya hemos descubierto la forma más correcta de escribir el formulario en HTML? Pues, como casi todo, es relativo y dependerá de nuestras necesidades. Hay un pequeño inconveniente en esta distribución y por eso vamos a ver un ejemplo más.

Distribución basada en divisiones lógicas

El inconveniente tiene que ver con lo que puede ir dentro de un elemento p. Existe una limitación que, en algunos casos, puede ser importante: no podemos poner otros elementos de bloque dentro (sólo es posible insertar texto y algunos elementos en línea). Esta es la razón por la que, en lugar de utilizar el elemento p, utilizaremos el elemento div.

Ejemplo: form_div_layout_unstyled.html (este será el formulario que utilizaremos en el siguiente artículo de la serie para aplicarle estilos CSS y darle una apariencia más amigable).

  • La legibilidad se mantiene a la hora de rellenar el formulario.
  • El marcado HTML es casi tan mínimo como antes e igual de sencillo.
  • Podemos añadir elementos de bloque dentro de cada agrupación lógica de cada campo. Por ejemplo, si se quiere adjuntar una pequeña ayuda en línea para algún campo.



...
<fieldset>
<legend>Datos postales</legend>

<div>
<label for="address">Dirección:</label>
<input type="text" id="address" name="address" value="" />

<p>Ejemplo: calle, número, piso, letra</p>
</div>

...
</fieldset>
...


Bibliografía recomendada

Etiquetas: , ,

domingo 19 de agosto de 2007

Formularios web (I): Elementos básicos de HTML

Los formularios en las páginas web sirven para obtener datos de los usuarios. Igual que a nadie gusta rellenar largos e interminables formularios en papel, debemos tener esto, aún más en cuenta, a la hora de diseñar para la web. Para ello, podemos seguir estas sencillas reglas:

  • Nunca se deben pedir más datos de los estrictamente necesarios. De esta forma evitaremos pesadez al usuario y nos ahorraremos espacio en nuestro sistema de almacenamiento de datos. A este consejo habría que añadir esta recomendación: nunca pedir datos al usuario hasta que no sean necesarios para la acción que está realizando. En una tienda del mundo real, a nadie nos preguntan el número de la tarjeta de crédito hasta que no vamos a pagar en la caja.
  • Proporcionar valores por defecto siempre que sea posible (para rellenar menos campos y mejorar la satisfacción del usuario: cuanto menos tenga que teclear, mejor).
  • En los campos que necesiten información específica, es buena idea proporcionar ayuda en línea que explique cómo rellenarlo, mostrando ejemplos reales o determinando rangos de entrada.
  • Si hay errores en el formulario, mostrar claramente dónde se han producido y cómo resolverlos. Para los valores que sí estén correctos, habrá que recordarlos para evitar que el usuario los tenga que volver a rellenar.
  • Si el número de campos a completar es alto, habrá que mostrar la información en grupos lógicos que tengan relación para que sea más fácil localizarla. Incluso puede ser buena idea descomponer un formulario grande en varias páginas, simulando el funcionamiento de un asistente. Si optamos por esta opción, la navegación entre las distintas páginas debe ser clara para permitir al usuario moverse de una a otra sin perder ningún dato.
  • No hay nada más frustrante para el usuario que llegar al final de un formulario y equivocarse de botón (por ejemplo, pulsar el botón Cancelar y observar que todo lo que había escrito desaparece como por arte de magia). Hay que separar (o hacer más grande, o poner en una posición predominante, ...) la opción principal (que es enviar los datos) de otras secundarias (como la de restablecer los campos o volver a otra página anterior) para evitar esta situación.


Esta lista podría seguir hasta casi el infinito. El diablo está en los detalles y la diferencia entre un sitio amigable y con un buen número de visitantes puede estar en cómo, cuándo y cuánta información pide a los usuarios. Un buen estudio sobre estos y otros consejos para el diseño de formularios, podemos encontrarlo en Best Practices For Form Design.

El objetivo de esta serie de artículos es presentar un ejemplo sencillo de formulario web y ver los diferentes pasos que hay que hacer para integrarlo en una página web. Más concretamente, los objetivos de cada uno de los artículos son los siguientes:

  • Elementos básicos de HTML (el presente artículo): breve introducción a algunos de los elementos disponibles en HTML para la construcción de los campos.
  • Agrupación de los campos con HTML: hay diferentes formas de distribuir y presentar los campos de un formulario en HTML. Veremos algunas de ellas junto con sus ventajas e inconvenientes.
  • Diseño con CSS: una vez estructurado el contenido en HTML, llega el momento de mostrar al usuario de la forma más amigable posible el formulario.
  • Programación del lado del servidor: es buena idea crear una librería de código (para PHP) para construir formularios HTML puesto que es una tarea repetitiva en cualquier proyecto web.


El ejemplo que nos va a servir para ir viendo cada una de las partes (HTML, CSS y programación), es la creación de un sencillo formulario de contacto. Contendrá 3 campos: el nombre, el correo electrónico (para que podamos responder al visitante) y un campo de texto libre en el que irá el comentario que nos quieran escribir.

Campo de texto simple

En primer lugar vamos a ver como se codificaría en HTML el campo para el correo electrónico:


Correo electrónico:

Correo electrónico: <input type="text" name="email" size="35" value="">


En principio, esta sería la forma más básica (y totalmente funcional) de construir el campo de nuestro formulario:

  • El atributo type indica que es un campo de texto simple (que sólo puede contener una línea de texto).
  • El atributo name indica el nombre de la variable que contendrá el valor del formulario.
  • size indica el ancho del control en la visualización, en este caso, para que quepan 35 caracteres. Nada tiene que ver con el máximo número de caracteres que pueden introducirse en el control.
  • Por último, el atributo value sirve para indicar el contenido por defecto que mostrará el control.


Hemos visto la forma simple, pero vamos a introducir algunas mejoras en el marcado HTML:




<label for="email">Correo electrónico:</label> <input type="text" id="email" name="email" size="35" maxlength="35" value="" />


El elemento label sirve para relacionar un texto (que llamaremos etiqueta) con el campo al que hace referencia. Esto se hace en 2 fases: primero se marca en el atributo id del elemento input correspondiente el identificador del campo (que puede tener el mismo valor que el atributo name) y, después, indicar en el atributo for de label el identificador del campo al que se asocia. Con esta medida mejoramos el formulario en estos aspectos:

  • En semántica, porque dotamos de estructura lógica al texto que hace de etiqueta del campo.
  • En usabilidad, porque si se pulsa sobre el texto, el foco se situará sobre el control asociado.
  • En accesibilidad, al proporcionar la asociación implícita entre el texto y el campo. Alguien que ve el formulario en la pantalla asocia la etiqueta al campo por la cercanía de los elementos pero para quien no lo puede ver, esa pista, por sí sola, no es suficiente.


Hemos indicado, a través del atributo maxlength la cantidad máxima de caracteres que admitirá el campo. De esta forma, por más que lo intente, el usuario no podrá introducir más caracteres de los permitidos y se evita que luego halla efectos de truncado de la información (si hubiéramos permitido introducir más pero en la base de datos no caben, tendríamos que haber truncado los caracteres sobrantes).

Como último retoque, hemos cambiado la forma en la que se cierra el elemento input (<input ... />), añadiendo una barra al final. De esta forma conseguimos compatibilidad con XHTML si queremos usar un formato más riguroso, sin perder la compatibilidad con el HTML normal porque también acepta esta forma de cerrar los elementos vacíos. Por la misma razón, los elementos y atributos siempre deben ir en minúsculas y los valores de los atributos entre comillas.

Los valores de los atributos id y name no tienen por qué coincidir. Sólo hay que recordar que se puede repetir el mismo valor de name en un formulario pero no así el valor de id, que debe ser único para cada elemento en una misma página.

Otra posible forma de codificar el campo del correo electrónico en HTML sería esta:


<label>Correo electrónico: <input type="text" name="email" size="35" maxlength="35" value="" /></label>


Escribiendo el elemento input dentro del label no hace falta indicar explícitamente la relación entre ambos elementos (atributos id y for). Pero, aun siendo totalmente válida esta alternativa, no es recomendable usarla porque puede causar algún problema en ciertos navegadores y lectores de pantalla.

Campo de texto multilínea

Continuemos viendo como escribir el código del campo Comentario. La idea es que el visitante de nuestra página escriba todo lo que quiera sin problemas de espacio. Como hemos visto antes, el elemento input se nos queda un poco pequeño pues sólo permite una línea de texto. Existe otro elemento, llamado textarea, que se ajusta mucho mejor a nuestras necesidades: el usuario puede escribir en varias líneas y viendo más texto de vez, como si escribiera un correo.




<label for="comment">Comentario:</label> <textarea id="comment" name="comment" rows="4" cols="40"></textarea>


Hemos utilizado la asociación entre etiqueta y control a través de los atributos for e id, como en el caso anterior.

Los atributos rows y cols sirven para dar dimensiones gráficas al control dentro de la página (4 líneas de alto y 40 caracteres de ancho).

En este elemento, el valor por defecto que se mostraría al visitante, debemos escribirlo como contenido de la etiqueta textarea. Por ejemplo, si quisiéramos mostrar un texto de muestra, tendríamos que escribir algo como esto:




<label for="comment">Comentario:</label> <textarea id="comment" name="comment" rows="4" cols="40">Texto de ejemplo</textarea>


En cambio, si lo que queremos es que el campo esté completamente vacío, no debe haber ningún caracter extra (como un espacio o un retorno de carro) entre el cierre de <textarea ... > y el comienzo de </textarea>.

Botón de envío

Ahora necesitamos añadir un botón de envío para que el usuario pueda mandarnos sus datos a un lugar donde podamos almacenar la información.




<input type="submit" name="send" value="Enviar" />


Utilizando de nuevo el elemento input, cambiando el valor del atributo type por submit ya tenemos nuestro botón. Además, este valor indica que cuando se pulse el botón, se producirá el envío de los datos al lugar especificado por el atributo action del elemento form.

En este caso, el contenido del atributo value es lo que se mostrará como texto del botón, por lo que no es necesario añadir una etiqueta con el elemento label.

Elemento form

Todos los controles de formulario que hemos visto hasta ahora, tenemos que ponerlos dentro de otro elemento, denominado form, para indicar que todos los campos forman parte de la misma transacción de información y, también, para indicar el destino de esos datos.


<form action="http://www.example.com/store_info.php" method="post">
<label for="name">Nombre:</label> <input type="text" id="name" name="name" size="35" maxlength="35" value="" />
<label for="email">Correo electrónico:</label> <input type="text" id="email" name="email" size="35" maxlength="35" value="" />
<label for="comment">Comentario:</label> <textarea id="comment" name="comment" rows="4" cols="40"></textarea>
<input type="submit" name="send" value="Enviar" />
</form>


El atributo action establece el lugar a donde irán a parar los datos del formulario. Generalmente, indicaremos la dirección de un script donde recoger y procesar la información pero también se puede indicar una dirección de correo de destino para que los datos se envíen mediante correo electrónico. Sólo recomiendo esta opción si no se dispone de otra forma de envío de datos porque el funcionamiento depende mucho de los programas con los que cuente el usuario en su máquina para enviar el correo.

Según el método de codificación de datos indicado en el atributo method, la información tendrá que ser decodificada de forma diferente en el lado del servidor porque se enviará de distinta forma desde el navegador cliente. Para simplificar esta cuestión, diré que el método post es algo más seguro y permite enviar más datos en la transacción.

Antes de terminar, quisiera comentar el uso del atributo title dentro de los campos para simular una sencilla ayuda contextual para rellenar el control.




<label for="email">Correo electrónico:</label> <input type="text" id="email" name="email" size="35" maxlength="35" value="" title="Se requiere una dirección de correo válida" />


Aunque su uso no es totalmente eficaz, pues sólo aparece si nos posicionamos sobre el control y no es un buen sistema para textos largos, sin embargo puede servir si el mensaje no es muy largo, además de ser una solución accesible para los programas lectores de pantalla.

Para una información más detallada sobre otros elementos que se pueden agregar en los formularios (como listas despleglables o casillas de verificación), recomiendo la lectura de los siguientes enlaces:



Bibliografía recomendada

Etiquetas: , ,

sábado 14 de abril de 2007

Pruebas de una web

Hay muchas formas de probar una página (o un sitio) web. Disponemos de validadores automáticos que nos pueden dar una primera valoración del trabajo realizado y que también ayudan durante el proceso de desarrollo, para saber si vamos por el buen camino:

Pero estos validadores automáticos tienen algunas carencias, que sólo se pueden cubrir con otra serie de pruebas (manualmente en muchos casos). Dependerá de factores como el público al que está orientado nuestro sitio web, el realizar todas o algunas de las siguientes pruebas.

Navegadores

Las páginas web pueden verse en diferentes en muy distintos navegadores y en muchas posibles configuraciones. Como mínimo, será necesario probar en este subconjunto de navegadores:
Firefox
Este primer lugar en la lista no es por casualidad. Es un navegador en constante desarrollo, con un buen nivel de seguimiento de los estándares y que cuenta con una serie de herramientas (extensiones) que facilitan la realización de una página web.
MSIE
Es el más usado y con el que más cuidado habrá que tener, ya que sus diferentes versiones (5.5, 6.0, 7.0 entre otras) son muy diferentes entre sí. Dependerá de nuestro público objetivo el soportar más o menos versiones de este navegador. Seguramente, deberemos saltarnos algún estándar (CSS sobre todo) para adecuar nuestro trabajo a las particularidades de este cliente web. Esta es una de las razones por las que un validador automático no siempre es una buena medida de la situación.
Opera
Tiene menos seguidores que Firefox, pero tiene una mejor implantación de los estándares. Además, su versión para dispositivos móviles puede extenderse casi tanto como MSIE en los próximos años.
Safari
Es un navegador específico para Mac OS X. Esta en esta lista por 2 razones: porque cubre una parte importante de los usuarios de esta plataforma y (una razón más técnica) porque utiliza internamente otro motor de renderizado de páginas distinto de los anteriores, que también deberemos tener en cuenta (diferente motor => distintas reglas que pueden tener bugs y que tendremos que solventar).
Lynx
Es la nota exótica de esta lista. Pero no por ser exótica, está de más saltársela. Aunque su uso está relegado a unos cuantos geeks de sistemas Unix y Linux, tiene poderosas razones (prácticas) para estar aquí: nos da una buena aproximación a cómo se ve nuestra página en ausencia de CSS, imágenes, JavaScript y nos permite probar la navegación sin ratón entre los contenidos del sitio web.

Todas estas pruebas se pueden simular por separado con otras herramientas, pero con este navegador de sólo texto podemos llevar a cabo estas pruebas de una sóla tacada. Si no podemos acceder a una versión de este programa (y eso que la hay hasta para Windows), siempre podemos tener acceso a una simulación online.

Configuraciones de navegadores

Según la plataforma que utilice el usuario, el abanico de posibilidades de configuración de un mismo navegador puede ser extenso. Ante todo, para valorar el resultado de las siguientes pruebas, hay que ver si nuestra página se degrada elegantemente (graceful degradation). Es decir, como reacciona la página ante la pérdida de funcionalidad.
Sin imágenes
Si el cliente no dispone de una conexión rápida, puede que tenga desactivada la descarga de imágenes. Si es así, el contenido de nuestra página deber seguir siendo legible. Es una buena prueba para ver cómo se adaptan los textos alternativos de los elementos gráficos dentro del resto del contenido escrito.
Sin JavaScript
No es una situación tan extraña si recordamos que muchas personas, en su trabajo, por cuestiones de seguridad (que no pueden cambiar), tienen deshabilitado el soporte de JavaScript en sus navegadores. Así pues, ante esta circunstancia, la página debe seguir operativa, prescindiendo de la funcionalidad añadida que le daba JavaScript).

Esto, aunque ideal, no siempre puede cumplirse (sobre todo, en aplicaciones web). Por ello, al menos, se deberá mostrar un mensaje aclarando por qué la página no puede funcionar.
Sin cookies
Por las mismas razones que el apartado anterior, el soporte de cookies, por motivos de seguridad, no siempre está garantizado. Cómo reaccionar ante esto, dependerá del contexto de nuestro sitio web.
Sin plugin de Flash
Si gran parte de nuestro contenido se basa en el uso de Flash, puede que estemos en un grave problema si nuestros usuarios, o bien no tienen el plugin, o bien no tienen la versión adecuada. Habrá que verificar como de legible es nuestro contenido ante la ausencia de Flash.
Sin CSS
Aunque hoy en día esta circunstancia ya no es muy frecuente (hay muy pocas personas que todavía utilicen navegadores antiguos sin soporte para CSS), sí que es útil probar a leer y a navegar por el contenido sin estilo. De esta forma veremos si hemos utilizado correctamente los elementos HTML a la hora de construir la página (los encabezados, las listas, si no hemos utilizado tablas para maquetar, etc.).

Configuraciones de pantalla

Si diversos son los navegadores que nos pueden visitar, también son diferentes las propiedades de los monitores que usarán los visitantes.
Resolución
¿Qué resoluciones deberemos soportar: 800x600, 1024x768, 1280x1024, 1600x1200, ...? Y la lista sigue y sigue. Pero la respuesta es simple y a la vez complicada de resolver: todas ellas. O bien nuestra plantilla es lo suficientemente fluída como para adaptarse a las distintas resoluciones o bien cambiamos la plantilla dependiendo de la resolución (esto se puede hacer mediante JavaScript).

Sinceramente, creo que lo mejor y más pragmático es lo primero: hacer un diseño fluído que se adapte lo mejor posible a todas las resoluciones posibles. Con las demasiado pequeñas o las demasiado grandes tal vez el resultado no sea el más adecuado, pero para el resto de rangos, será óptimo (pero si no lo probamos, no lo sabremos).
Colores
Si difícil es hacer un diseño (en cuanto a disposición de los elementos), más difícil es aún conseguir una buena paleta de colores para ese diseño. Una buena paleta que consiga un buen contraste entre fondo y texto y que diferencie de un vistazo distintos elementos.

Una buena prueba para probar un contraste adecuado, es poner en escala de grises la página. Esto podemos conseguirlo cambiando nuestra configuración de escritorio o utilizando esta herramienta online para simular defectos de visión. Nos dará una buena medida de la accesibilidad de nuestra página (pensando en usuarios con problemas en la visión y para evitar que nuestros visitantes tengan estos problemas de visión).

También podemos hacer pruebas de otros problemas de visión (como el daltonismo), a través del servicio online de Vischeck.

Probar la página a 256 colores, hoy en día, no creo que sea necesario. Al igual que el número de usuarios con navegadores del siglo pasado, el número con configuraciones tan restrictivas, es muy pequeño. A no ser que sepamos, a ciencia cierta, que alguno de nuestros potenciales clientes pertenece a este reducido grupo, podemos prescindir de esta prueba.

Formato de impresión

¿Qué tal se imprimen nuestros contenidos? Aunque es más ecológico (y algunas veces más cómodo) guardar en formato electrónico una página web, en ocasiones, es interesante imprimir algunas páginas, o exportar a PDF.

Hay unas cuantas recomendaciones que conviene seguir para conseguir un buen formato de impresión, pero todas tienen un denominador común: la simplicidad. Se deberá prescindir de todos los elementos del diseño que no aporten nada al contenido principal de la página.

Sistemas operativos

Para cuidar el diseño de la página, habrá que elegir un conjunto de fuentes de letras adecuadas a los distintos sistemas operativos, porque no todas están en todos ellos. Habrá que probar estas elecciones en cada uno de los sistemas que hayamos optado por hacer nuestro desarrollo. Una forma de ahorrar en máquinas físicas (hardware), es hacer uso de máquinas virtuales.

Cada sistema operativo tiene sus propias herramientas de virtualización:

Otro aspecto a tener en cuenta en las diferentes plataformas, serán los plugins que tengan unas y otras. No todas soportan el uso de ActiveX (por ejemplo), o no todas poseen las mismas versiones de los plugins (como el de Flash).

Redes lentas

Puede que hayamos hecho un sitio demasiado recargado o que utilice demasiados ficheros. Una forma de probar si nuestro sitio es rápido (en cuanto a velocidad de descarga), es probándolo en una red lenta. Esto se puede conseguir utilizando un módem o un programa limitador de la red, como NetLimiter.

Dispositivos móviles

¿Está nuestra página preparada para ser vista desde un móvil? ¿Tiene que estarlo? La respuesta a estas preguntas, es un rotundo . Las ciencias adelantan que es una barbaridad y seguramente, dentro de poco tiempo (si no es ya mismo), la gran mayoría de nuestros visitantes lo harán a través de alguna clase de dispositivo móvil.

Debemos preparar nuestro sitio web para esta circunstancia y deberemos probarlo. La opción más económica es hacerlo a través de emuladores de dispositivos móviles. Cada fabricante suele tener disponibles en su web unos cuantos de los modelos que va sacando al mercado.

Lectores de pantalla

Otra forma de probar la accesibilidad de una página web, es leerla tal y como la leería un lector de pantalla para un usuario invidente.

Como estos dispositivos suelen ser bastante caros (como Jaws), la mejor forma de hacer nuestras pruebas será, una vez, a través de emuladores.

Uno de ellos se llama Fangs y es una extensión para Firefox.

Etiquetas: , ,